Si alguna vez terminaste una prenda y pensaste:
“no me encanta cómo quedó…”

Probablemente no era el tejido.
Era el bloqueo.

Bloquear no es un paso opcional. Es lo que hace que el punto se asiente, que el calado se abra, que las medidas se definan y que el hilado luzca como realmente es.

 

Acá te explico una de las tres formas más efectivas de bloqueo y cuándo usarla:

bloqueo humedo de tejidos

🧼 1. Bloqueo húmedo

El método que más transforma el tejido

Ideal para prendas completas, merino, calados y proyectos que necesitan medidas exactas.

Paso 1

Sumergí el tejido en agua fría o apenas tibia durante unos pocos minutos.
Podés usar jabón sin enjuague de Coruja o cualquier jabón para lana sin enjuague.

Paso 2

Ayudalo gentilmente a que absorba el agua.
Presioná suavemente. No frotes ni retuerzas.

Paso 3

Retirá el exceso de agua enrollando en una toalla.
Presioná la toalla para quitar humedad. No estrujes.

Paso 4

Colocá en superficie plana.

Paso 5

Dale forma y fijá con alfileres.
Acomodá según las medidas del patrón o la forma deseada.

Paso 6

Dejá secar completamente.
No lo muevas hasta que esté 100% seco.

 

🔎 Qué vas a notar:
El punto se empareja, el tejido gana caída y la prenda se ve profesional.